18/03/2025
Hace un tiempo, cuando vivía en Holanda, estuve en la tienda de un parque de atracciones. Me fascinó encontrar montañas de muñecos todos iguales. Eran como recordatorios insistentes de mis arquetipos.
¿Que quiero conectar con mi Caperucita interna? Pues allá que me va la avalancha.
¿Que quiero huir de mis cualidades de lobo feroz? Allá que me lo como por cientos.
¿Que siento esconderme como una avestruz de mis miserias? Pues toma avestruces de testigos de mi tentación huidiza.
Me gustó imaginarme que cada uno de esos peluches era una de las muchas facetas de mi Caperucitismo, esa parte de mí que se inmersiona en los bosques desde la confianza de que todo saldrá bien. Esa parte de mí que, a veces, obvia las advertencias y prefiere explorar qué sucede cuando paseas tranquilamente por la vida con tu canasta llena de cosas ricas.
Al ver los ojos de estos lobos también me vi en mi parte depredadora desde la que quiero tener lo que las canastas de otros visitantes del bosque tienen y conseguir lo que mi hambre voraz me dicta.
Una inocente avestruz de peluche me recordó esa parte de mí que prefiere esconder la cabeza cuando las cosas se ponen difíciles. Esa que tiene la feliz ilusión de que los problemas desaparecen si no los veo, igual que los niños que simulan no estar sólo porque se taparon los ojos. ¡Cucú! ¿Dónde estáis problemas? Pues no os veo..
El tema es que como dice Serrat en una canción preciosa que se titula Sinceramente tuyo: "Nunca es triste la verdad, lo que no tiene es remedio". Así que la experiencia me dice que la estrategia de la avestruz no es lo más conveniente en una vida de consciencia y donde tengo la plenitud personal como objetivo.
Y muchas veces, lo que quiero esconder junto con mi cabeza de avestruz bajo tierra, es mi fuego, mi ímpetu, mi verdad. Así fue cómo al ver estos dragones me acordé de lo importante que es para mí vivir todas las emociones: la alegría, la tristeza, el miedo... y también la rabia.
Mi reto ahí es usar mi fuego y mi rabia para construir lo que necesito y no para destruir lo que me rodea, así que me toca domesticar a mis dragones sin encerrarlos en mazmorras que apaguen su fuerza. Esto se dice más fácil que se hace, y aún así estoy determinada a aprender a sacar la fuerza de mis dragones de maneras creativas y gozosas. Y si, en algún momento determinado, necesito escupir fuego... pues a por ello!
Esas orejitas grises de peluche me recordaron cuando me siento que estoy sosteniendo la vida como una pesada carga. Mi borrico interno que siente que no me queda más remedio que seguir tironenando, aguantando, resistiendo. Y bueno, a veces hay que aguantar algunas cosas, pero muchas veces si paro a tiempo puedo revisitar el escenario y hay opciones alternativas que no había visto antes porque mis orejeras sólo me mostraban una parte muy limitada del camino.
Pensando en burritos famosos, prefiero ser un Platero amado que un Burro amarrado a la puerta del baile como en la canción del Último de la Fila o que un borriquito que no sabe ni la U. Y eso depende de mí, de pararme y recalcular ruta si en la que me encuentro la cosa no va bien.
En esos momentos de parar y reevaluar con perspectiva el camino, la carga y la manera de cargarla me ayudan mucho las hadas que me rodean y me ayudan a ver que las cosas pueden ser diferentes. En eso Rozalén nos recuerda que Las hadas existen y que están por todos los lados.
Me gusta rodearme de muchas hadas de todas las edades, géneros y ocupaciones pues me regalan luz, cariño, sabiduría y muchas pistas para ver cada vez con mayor claridad a mis Caperucitas, mis lobos, mis avestruces, mis dragones, mis burritos y toda la infinidad de personajes que se pasean por los bosques de mi psique interna. Todo un festival...
En ese proceso de incluir todas mis polaridades y abrazar a mis Caperucitas y mis lobos internos, comparto con otras personas las técnicas terapéuticas que más me ayudan a mí y que más me nutren.
Si te apetece, estaré encantada de poder acompañarte a través de las lecturas y los cursos de Registros Akáshicos, las sesiones y cursos de respiración consciente de Rebirthing, las sesiones grupales e individuales de Constelaciones Familiares, el Diseño Humano y los Círculos de Mujeres y otras actividades que encontrarás en mi telegrama del mes y en mi agenda. Como el curso de PODEROSA con Madhurya este marzo o el retiro de salud y emociones con Sangitama el próximo agosto.
Mi telegrama del mes:
InoTomami (miércoles, 26 marzo 2025 17:12)
Una genialidad muy interesante �
Saura (domingo, 23 marzo 2025 13:35)
Que placer leerte otra vez!!!
Original, sorprendente y nutritiva mujer!
Gracias por compartirlo!
Abrazo sin medidaaa
Elena (viernes, 21 marzo 2025 19:34)
Jajajaja muy propia y divertida está esta postal.
Todo lo haces muy alegre y con unos discursos maravillosos!!!!
Gracias, escribes muy biennnn.
Expresas muy bien.
Me encantas
Marisa (viernes, 21 marzo 2025 18:36)
Gracias Noemí, me ha gustado mucho tu reflexión
J. (jueves, 20 marzo 2025 15:40)
Como siempre gratamente sorprendido. Tus reflexiones y creatividad son geniales. Gracias por tus regalos y por existir.
Un abrazo inmenso
Micaela (jueves, 20 marzo 2025 07:58)
Me encantan siempre tus postales. Gracias
Javier (jueves, 20 marzo 2025 07:52)
Gracias Noemí
Ione (miércoles, 19 marzo 2025 22:50)
Muchas gracias Noemí por compartir todos tus saberes. Un abrazo.
Carmen (miércoles, 19 marzo 2025 22:48)
Gracias Noemí por tu Paz, por tu positividad, por tu sabiduría.
Ino (miércoles, 19 marzo 2025 06:40)
ERES UNA MUESTRA HUMANA AL CIENTO POR CIENTO
ERES CREATIVA IMPARABLE. GENEROSA SIN FIN
ESPLENDOROSA COMUNICADORA
ABRAZADORA SIN RESERVAS
FUERZA ENERGETICA IMPLICATIVA
AMOROSA ENCANTADORA
TE ADMIRO Y TE QUIERO UNA JARTA